Los posibilidades
que ofrece Matxingonea tanto en su entorno cercano como
en un entorno un más alejado, son numerosas.
Para los amantes
de la naturaleza, la situación de Matxingonea es incomparable.
Desde la misma casa o desde cualquier pueblo o monte de la
zona se pueden realizar diferentes travesías tanto
a pie como en bici. Destacar los entornos naturales de visita
casi obligatoria como el señorío de Bertiz,
las famosas cuevas de Urdax y Zugarramurdi con todos su leyendas,
y la cascada de Xorroxin.
Fuera del entorno
natural los visitantes pueden visitar el Museo Jorge Oteiza
en Elizondo (Capital del valle), el museo Santxotena (Arizkun)
o el Molino de Zubieta. También son dignos de visita
los pueblos del valle de Baztan y alrededores.
En un entorno más alejado,
se pueden visitar las playas de Guipúzcoa (Donosita,
Hondarribia), Hendaia o San Juan de Luz, o subir a montañas
tan emblemáticas como Larrun, a la cual se puede subir
andando o cogiendo un pequeño tren que sale desde Sara
(este pueblo cuenta con una cuevas prehistóricas).
Está montaña es conocida como el balcón
de la costa vasca por sus grandes vistas. Matxingonea también
es un buen punto de partida para visitar Pamplona, especialmente
en San Fermín (6 al 14al julio).
Otra de las actividades obligatorias
en el valle o la comarca es la degustación de sus productos
típicos tales como las carnes (especialmente ternera
y cordero), el pacharan, los quesos, alubias, hongos en temporada,
etc...
Entre las festividades que se
celebran destacar la que se hace el domingo siguiente a San
Fermín, El “Baztandarren Biltzarra”. Se
trata de una fiesta en el que los 15 pueblos que conforman
el valle realizan un desfile de carrozas en el que cada uno
de ellos representa un acontecimiento o una actividad típica
del valle. Es la fiesta más popular del valle.